FSC-CCOO Melilla | 10 junio 2026.

Es hora de recuperar el Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva

  • Javier Pacheco ha participado en Vigo en la asamblea que organizó el sindicato dentro del ciclo ‘De las respuestas a la acción’, que llegará a todas las capitales de provincia.

12/05/2026.
La asamblea de este martes, 12 de mayo en Vigo, congregó a más de un millar de militaes del sindicato. En la imagen, la concentración previa al acto, delante sede Confederación Empresarios Pontevedra.

La asamblea de este martes, 12 de mayo en Vigo, congregó a más de un millar de militaes del sindicato. En la imagen, la concentración previa al acto, delante sede Confederación Empresarios Pontevedra.

Pacheco ha hecho un emplazamiento directo a las organizaciones empresariales a nivel estatal para recuperar el Acuerdo por el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC). De este modo, ha denunciado que la falta de renovación de este marco está provocando una ola de bloqueo patronal en la mayoría de los convenios del país, “utilizando la trampa del absentismo para camuflar su negativa a distribuir las plusvalías”.

El sindicato pondrá a disposición “todos sus recursos para alimentar la conflictividad laboral y tensionar las mesas de negociación si los empresarios insisten en racanear jornadas y salarios”.

En declaraciones previas al encuentro celebrado en el Auditorio Mar de Vigo —que ha reunido a más de un millar de delegados y delegadas del Sindicato Nacional de Galicia—, Pacheco ha desgranado la hoja de ruta sindical para hacer frente a una coyuntura global incierta y revertir “la injusta paradoja de un país donde la economía, la productividad y los beneficios empresariales baten récords mientras los salarios de 11 millones de trabajadores siguen estancados”, según el sindicalista.

Ante los ciclos oscilantes de la inflación de marzo y abril, que ya superan las previsiones estimadas para este año 2026 debido al impacto de la crisis bélica y el bloqueo en el Estrecho de Ormuz por la guerra de Irán, el responsable ha insistido en la necesidad de una intervención directa en los precios.

“No se puede repetir la situación vivida durante la guerra de Ucrania, cuando las deducciones fiscales públicas terminaron financiando los márgenes récord de las refinerías y los oligarcas del petróleo”. Por ello, reclamó vincular las ayudas fiscales a un control estricto de precios y activar medidas masivas de protección social: una inyección directa de 300 euros —o incremento equivalente en las rentas mínimas— para las personas más vulnerables, restablecer de forma inmediata la gratuidad del transporte público y una llamada a la "dignidad y responsabilidad" de los grupos parlamentarios en el Congreso “para recuperar con urgencia el tope de los alquileres que ha dejado en un limbo jurídico a miles de familias”.

Esta postura de firmeza la hizo extensiva al conflicto del sector del metal en Galicia, a cuyos trabajadores en huelga ha trasladado todo el respaldo del sindicato estatal frente a una patronal manufacturera que “gana más dinero que nunca a costa de la dignidad obrera”, concluyó.